El lujo de la dominicanidad

Juan Dolio

El imponente  paisaje de Guavaberry Golf Country Club, en el centro del lago, fue el escenario elegido por el diseñador y fashionista Keyther Estévez para mostrar una colección de lujo con la que resalta la dominicanidad.

Estévez presentó el pasado domingo su colección Primavera-Verano 2019, en la cual destacan los vestidos de fiesta o gala para una mujer sensual que se siente muy femenina. Destacan en los trajes las transparencias, bordadas en canutillos y cristales, tules y accesorios diseñados con elementos que resaltan lo dominicano, como la tambora y la güira en aretes y carteras.

El verdor del campo de golf fue el marco ideal para mostrar una colección, en un escenario que rememora exhibiciones de moda en el viejo continente europeo, donde los grandes diseñadores se salen de las pasarelas tradicionales para presentar sus creaciones en sitios tan diferentes como el Jardín Botánico de Madrid y mercados de ventas, entre otros.

Y es que, cada vez más, los diseñadores exitosos reinventan la forma de exhibir sus creaciones de lujo. Recientemente, en la Semana de la Moda de París, el  director artístico de Chanel, Karl Lagerfeld, hizo construir una playa artificial bajo la bóveda acristalada del Grand Palais, que ya antes había convertido en un supermercado, un aeropuerto y en una base espacial.

Keyther Estévez regresó a la moda local y decidió seguir esta tendencia, salir de las pasarelas tradicionales, con un espectacular desfile en el campo de golf de Casa Del Lago, en Guavaberry, Juan Dolio; donde, pese a los torrenciales aguaceros caídos, el sol hizo su entrada triunfal para que el diseñador mostrara sus creaciones.

Elegancia y creatividad
En la colección de Estévez predominó la elegancia, creatividad y modernidad que caracterizan al diseñador. Dejando a un lado los colores sobrios, nos llenó a todos de color, entre ellos rosa, azul, lavanda, amarillo, plata y los bellos iridiscentes. Los cortes modernos, siluetas marcadas, grandes vuelos y transparencias fueron muy marcadas en esta propuesta. La dominicanidad resaltó en la figura del marchante llevado a lo máximo de la moda, la transformación de la gu¨ira en carteras y aretes.

El diseñador rescató del pasado de barrios y campos las chancletas Samurai y les dio un toque de modernidad en los colores para los jóvenes de hoy. También los grandes sombreros de pajas hechos por artesanos dominicanos se vieron presentes. Fue una colección de 30 salidas, 10 propuestas para el hombre y 20 para la mujer. Para esta colección Estévez seleccionó 30 nuevas caras en un ‘casting’ en el que todos los modelos son de tez oscura, resaltando la belleza de nuestras raíces.

Autor entrada: Bretania Aquino

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