Cómo una empresa “startup” de scooters eléctricos derrotó a Uber y Bird

Skip se enfoca en darle un buen ejemplo a la industria, dice el director ejecutivo

El director de una pequeña y poco conocida empresa “startup” de scooters eléctricos que venció a rivales mucho mayores, Uber y Bird, en la licitación de un lucrativo contrato de la ciudad en San Francisco tiene algunos consejos para la floreciente industria: respeten las reglas.

Sanjay Dastoor, director ejecutivo de Skip, dijo que el viejo enfoque de las compañías tecnológicas de “moverse rápido y romper cosas” ya no funciona ahora que los gobiernos y los reguladores, especialmente en un mercado de rápido crecimiento cómo es el del transporte, se están volviendo intolerantes al mal comportamiento.

Skip fue una de las dos compañías que obtuvieron permisos para operar un sistema de alquiler de scooters eléctricos en San Francisco la semana pasada, conforme la ciudad de California rechazó las solicitudes de Uber, Lyft, Bird y Lime.

Este año, Lime y Bird a menudo han desplegado cientos de sus vehículos eléctricos en las calles de una ciudad antes de que las autoridades locales hayan elaborado un proceso formal de permisos.

Este enfoque aprovecha las lagunas legales que no prohíben explícitamente los vehículos sin estacionamiento, o “dockless”; o los alquileres realizados a través de aplicaciones, porque aún son demasiado nuevos. A veces puede acelerar el desarrollo de un marco legal, pero a menudo ha provocado una reacción negativa por parte de las autoridades municipales.

“Somos el único operador que no ha recibido una orden de cese de actividad, y mucho menos ha ignorado alguna”, dijo el Sr. Dastoor. “Nos hemos enfocado en dar un buen ejemplo para nuestra industria. La colaboración con las ciudades es fundamental y no es cómo comenzó la industria, especialmente ante los ojos del público”.

Bird y Lime, que insisten en que tienen buenas relaciones con las autoridades de la ciudad, han recaudado cientos de millones de dólares debido al rápido crecimiento que sus tácticas han producido. Los capitalistas de riesgo apuestan a que las compañías mejor financiadas pueden expandirse más rápidamente, lo cual les da una ventaja sobre sus rivales.

En Skip, el Sr. Dastoor ha adoptado un enfoque muy diferente, pues está colaborando con las autoridades municipales en Washington DC, Portland y ahora en su ciudad natal de San Francisco, y nunca lanza nada sin el permiso explícito de los reguladores.

Además de invertir en relaciones con el gobierno, Skip también ha intentado desarrollar soluciones técnicas para las quejas comunes que tienen los peatones sobre los scooters eléctricos, como formas de detectar cuándo se han caído y cuándo están obstaculizando el paso; o sobre cómo asegurarlas en los estacionamientos para bicicletas.

Los scooters eléctricos se han convertido en un pararrayos en San Francisco para el creciente resentimiento sobre el impacto de la industria de la tecnología en la compacta ciudad, en la cual se ha producido un enorme aumento en la desigualdad de ingresos y los precios de las propiedades.

El espíritu conciliador de Skip no pasó inadvertido para la Agencia de Transporte Municipal de San Francisco, la cual también le otorgó un permiso piloto a la compañía local Scoot.

Además de considerar la experiencia en la operación de programas de alquiler de scooters eléctricos en San Francisco y en otros lugares, la agencia dijo que “también tomó en cuenta el historial del solicitante y el historial de sus usuarios, al cumplir con las regulaciones de la ciudad”.

Eso ha provocado la ira de Uber y Lyft — cuyas aplicaciones de alquiler de scooters eléctricos fueron rechazadas — ya que sienten que las desavenencias con las autoridades municipales, incluso las que ocurrieron hace varios años, han impulsado su rechazo por la ciudad.

“Mi opinión es que la industria tecnológica puede ser una buena administradora de la responsabilidad que tenemos”, dijo el Sr. Dastoor.

Mientras que sus rivales Bird y Lime han recaudado más de US$400 millones cada una, Skip, de nueve meses de fundada, ha recaudado una cantidad más modesta de fondos de capital riesgo: US$31 millones.

Pero el Sr. Dastoor, anteriormente cofundador del fabricante de patinetas eléctricas Boosted Boards, aún cree que su compañía puede tener éxito.

“No creo que haya un tipo de situación en la que el ganador se lo lleve todo en esta industria”, dijo. “Si tu capacidad para operar se ve obstaculizada por tu enfoque para escalar rápidamente, no creo que ésa sea una estrategia exitosa a la larga”.

Autor entrada: Bretania Aquino

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