Bikinis de plástico

Santo Domingo

Su propósito inicial fue hacer trajes de baño para chicas deportistas, aquellas que practican el “surf”. Su intención era aprovechar un nicho de mercado que en el país no había sido explotado del todo.

A finales del 2015 y a principios del año 2016, Shaina Alonzo decide dejar a un lado su profesión de administradora de hoteles y dedicarse a vender bikinis a través de la red social Instagram.

“Todo surgió de una idea y fui probando poco a poco. Invirtiendo en telas y utilizando mis ahorros para comenzar a vender los primeros trajes de baños para ver cómo me iba”, expresa.

Con parte de sus ahorros, unos US$2,000 aproximadamente, Alonzo invierte en telas y contrata costureras para crear 20 piezas de traje de baño femenino. Con miedo y un poco de escepticismo logra dar el primer paso.

Con sus técnicas de mercadeo, las cuales adquirió en la universidad, comienza a captar a sus potenciales clientas, convirtiendo lo que en inicio fue solo una idea, en una empresa con un propósito.

Ya su producto era consumido, sus bikinis podían verse en algunas de las principales playas de República Dominicana, agradecida con la acogida de su marca, Alonzo piensa que debe hacer algo más. Es ahí cuando decide vender con un propósito y destina parte de sus ganancias a ‘Reef Check RD’, una organización no gubernamental (ONG) que protege los arrecifes de coral en República Dominicana.

“Decidimos hacer trajes de baño para que las chicas los usen en las playas y que los mismos fueran cómodos y funcionales, no obstante queríamos hacer algo más. Fue entonces cuando tomamos la decisión de ser solidarios con el medio ambiente”, comenta la emprendedora.

Entonces, por cada bikini que vendía ayudaba a preservar los océanos.

Alonzo indica que desde el inicio recibió el apoyo de su familia quienes le hacían sugerencias para ser implementadas en su negocio e incluso le hablaban de nuevos diseños.

Pese a que ya contribuía con la preservación del medio ambiente, su corazón sentía que necesitaba ir un paso más allá en pro de la mitigación del cambio climático. Ante la idea de seguir aportando a esta causa, Alonzo transforma toda su visión de negocio y orienta su empresa a crear trajes de baño a partir de botellas de plástico reciclado.

Su innovadora idea surgió hace apenas unos meses, según explica, cada vez que iba a la playa con sus familiares y amigas veían las costas sucias y sobre todo con muchos plásticos, por lo que decide reutilizar las botellas y hacer bikinis a partir de ellas.

Refiere que para hacer una pieza entera se necesitan alrededor de siete botellas de plástico recicladas, es decir, aquellas que se usan para envasar  agua (500 ml). Especifica que no compran plásticos, sino que utilizan las botellas que ya fueron desechadas.

Indica que el proceso para hacer un bikini consiste en tomar las botellas plásticas y triturarlas, luego se pasan por una maquinaria que transforma las hojuelas de plástico en finos hilos que posteriormente se convierten en tela.

Destaca que en el país no hay ese tipo de maquinarias con la que se realiza ese proceso, por lo que lo hacen en el exterior. “Este proceso nos resulta más costoso que hacer los trajes de baños normales, pero ese aumento no es tan significativo si lo comparamos con el propósito de nuestra causa”, dice.

Asegura que su empresa ‘Ozeanos’ es la primera compañía del país dedicada a hacer trajes de baños de moda teniendo como materia prima el plástico. Incremento.

COLECCIÓN SALDRÁ
EN OCTUBRE 2018 

Todavía las piezas no están a la venta. Shaina Alonzo indica que a principios de octubre la innovadora colección estará a disposición del público. Explica que los trajes de baños ecológicos tienen un precio de venta de RD$3,800 hasta RD$4,200. Los trajes de baños de tela normal tienen un costo de RD$3,400 y RD$3,800 si son mangas largas. Asegura que su propósito es terminar de vender los bikinis normales y dedicarse solo a crear las piezas provenientes del plástico.

LAS VENTAS HAN IDO EN AUMENTO “REALMENTE ESTAMOS AUMENTANDO LA PRODUCCIÓN, ESTAMOS TRABAJANDO FUERTE EN ESTO”, AFIRMA.

INCREMENTO. La emprendedora Shaina Alonzo explica que debido al éxito de la empresa, han tenido que aumentar la producción. Expresa que están haciendo por cada colección alrededor de 200 trajes de baños. La colección sale cada seis meses. “Hacemos aproximadamente unos 400 trajes de baño al año”, asegura.

PLÁSTICOS. Se estima que cada año llegan a los océanos alrededor de ocho millones de toneladas de basura, según un estudio realizado por Greenpeace. En el documento del 2016 se indica que las botellas de plásticos tardan más o menos 500 años en descomponerse y se estima que en el 2020 se superarán los 500 millones de toneladas anuales, lo que supondría un 900% más que los niveles de 1980.

IMPACTO DEL PLÁSTICO EN LOS MARES Desde hace tiempo se ha documentado los impactos que las piezas de plástico tienen en la vida marina: enredos, asfixia, estrangulación o desnutrición (tras ser ingeridos y bloquear el estómago o intestino del animal), son algunos de los daños que causan estos desechos en los océanos, según explica la organización Greenpeace España en su estudio “Plásticos en los océanos datos, comparativas e impactos” publicado en el 2016.

Autor entrada: Bretania Aquino

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